
Busca gobierno iraquí un acuerdo con Turquía a fin de que esta nación no lleve a cabo un operativo militar en Irak, en contra de rebeldes kurdos
BAGDAD, Irak, oct. 16, 2007.- El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, reunió este martes de emergencia a su gabinete de crisis para abordar la tensa situación en la frontera con Turquía, tras los ataques de la artillería turca contra localidades kurdas iraquíes el pasado domingo.
En un comunicado difundido por su oficina, Al Maliki apeló al Comité conjunto Turquía-Irak-Estados Unidos a seguir sus esfuerzos para conseguir un acuerdo sobre la frontera entre los dos países vecinos.
"El Gobierno iraquí está interesado en desactivar la crisis con Turquía. Asimismo, desea la estabilidad y la seguridad de los estados vecinos", señaló Al Maliki.
El Ejecutivo turco decidió ayer pedir autorización al Parlamento para una operación transfronteriza en el norte de Irak con objeto de combatir los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), a quienes acusa de utilizar el territorio iraquí para lanzar sus ataques sobre Turquía.
La moción fue enviada al Parlamento anoche y se espera que sea discutida mañana en la Cámara.
Al Maliki recuerda en la nota que Irak "siempre se ha opuesto a soluciones militares como medio de resolver la crisis entre los dos países".
"Irak está listo para conversaciones de alto nivel con Turquía sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos de otro país", añade.
El vicepresidente sunita de Irak, Tareq al Hachemi, llegó hoy a Turquía para reunirse con dirigentes de ese país y rebajar la tensión producida por la acumulación de fuerzas militares en la frontera.
El pasado domingo, el Ejército turco bombardeó con artillería pesada algunas localidades kurdas en el norte de Irak, cerca de la frontera, sin producir víctimas.
Testigos presenciales explicaron que los bombardeos se produjeron en la zona de Nasdur, a dos kilómetros de la frontera iraquí con Turquía, y en la de Kani Masi, donde alcanzaron la cadena de montañas de Metin, en la provincia de Duhuk, 460 kilómetros al norte de Bagdad.
BAGDAD, Irak, oct. 16, 2007.- El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, reunió este martes de emergencia a su gabinete de crisis para abordar la tensa situación en la frontera con Turquía, tras los ataques de la artillería turca contra localidades kurdas iraquíes el pasado domingo.
En un comunicado difundido por su oficina, Al Maliki apeló al Comité conjunto Turquía-Irak-Estados Unidos a seguir sus esfuerzos para conseguir un acuerdo sobre la frontera entre los dos países vecinos.
"El Gobierno iraquí está interesado en desactivar la crisis con Turquía. Asimismo, desea la estabilidad y la seguridad de los estados vecinos", señaló Al Maliki.
El Ejecutivo turco decidió ayer pedir autorización al Parlamento para una operación transfronteriza en el norte de Irak con objeto de combatir los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), a quienes acusa de utilizar el territorio iraquí para lanzar sus ataques sobre Turquía.
La moción fue enviada al Parlamento anoche y se espera que sea discutida mañana en la Cámara.
Al Maliki recuerda en la nota que Irak "siempre se ha opuesto a soluciones militares como medio de resolver la crisis entre los dos países".
"Irak está listo para conversaciones de alto nivel con Turquía sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos de otro país", añade.
El vicepresidente sunita de Irak, Tareq al Hachemi, llegó hoy a Turquía para reunirse con dirigentes de ese país y rebajar la tensión producida por la acumulación de fuerzas militares en la frontera.
El pasado domingo, el Ejército turco bombardeó con artillería pesada algunas localidades kurdas en el norte de Irak, cerca de la frontera, sin producir víctimas.
Testigos presenciales explicaron que los bombardeos se produjeron en la zona de Nasdur, a dos kilómetros de la frontera iraquí con Turquía, y en la de Kani Masi, donde alcanzaron la cadena de montañas de Metin, en la provincia de Duhuk, 460 kilómetros al norte de Bagdad.